Lava el cabello al menos dos veces por semana con champú y utiliza siempre acondicionador. Lava el cabello con la cabeza recta, nunca hacia abajo, y utiliza los productos recomendados en el salón para alargar la vida de las extensiones.
Sécalo presionando suavemente con una toalla, sin frotar. Empieza el secado por la raíz y la zona de fijación con temperatura media, usando un cepillo especial para extensiones, y termina por medios y puntas.
Ten especial cuidado en actividades como mar, piscina, sauna, baño turco o ejercicio intenso, ya que pueden afectar a las extensiones.
Cepilla el cabello con el cepillo específico para extensiones, incluyendo las zonas de unión, y sepáralas con los dedos regularmente para evitar enredos.
Para dormir, se recomienda hacer una trenza o coleta floja.
Los productos de peinado y acabado deben aplicarse solo en medios y puntas.
El mantenimiento en el salón es fundamental: se recomienda realizar visitas de hidratación y mantenimiento cada 60, 90 y 120 días.

